El barómetro de opinión del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) da al PSOE una ventaja de 8 décimas frente al PP en intención de voto. Según el  Publiscopio el 79%  de los encuestados vinculan la crisis internacional con los movimientos especulativos, la codicia y la corrupción. Los datos pero también la intuición y el corazón me animan a pensar que cada vez somos más los que confiamos en que para superar la crisis mundial debemos jugar con inteligencia en la liga europea. También, a muchos nos inquieta e incomoda la reaparición de vetustos “gurus” como José Maria Aznar que acompañado de Rajoy, bueno igual no, o de Esperanza Aguirre, bueno, igual tampoco, porque entre ellos no parece haber mucho “feeling”, se escuchan los unos contra los otros en la intimidad y les traicionan los micrófonos abiertos. Aún así, se permiten el lujo de ofrecernos pócimas de composición sospechosa: abaratar el despido+ trabajar 65 horas a la semana y las pensiones a menos infinito (- ∞). Esta es  su pócima mágica y muchos nos negamos a tragarnos el brebaje pues nos sentaría fatal. Preferimos refrescarnos con una composición que nos ofrezca garantías como: + protección + políticas sociales + Europa. Con esta fórmula podemos contrarrestar la crisis internacional. Defender, consolidar y ampliar aquellas conquistas sociales que han de vertebrar un modelo de crecimiento productivo basado en la innovación, la sostenibilidad y  la creación de empleo de calidad. De esta forma ganamos la mayoría y pierden sólo unos pocos, los que han confundido la modernización y el progreso con la especulación, los que parecen celebrar el incremento de un nuevo parado y los que subestiman la cultura democrática de la ciudadanía y piensan que no levanta sospechas un candidato al Parlamento Europeo como Mayor Oreja que afirmó que en el franquismo se vivía con placidez . A día de hoy  también vulneran los principios de la ética política al no exigir responsabilidades  a sus imputados por causas de corrupción. Aquellos que subestiman la inteligencia de los ciudadanos, jugando a la confusión y regocijándose en la crisis económica  no merecen la confianza de los electores en el Parlamento Europeo pues su modelo dibuja una Europa que retrocede en compromisos y derechos sociales. Un ejemplo reciente lo tenemos esta semana, el Partido Popular Europeo y el Partido Liberal Demócrata del que forman parte el PP y CiU respectivamente, han votado en contra de la ampliación en 4 semanas más del permiso de maternidad y han negado el permiso de paternidad de 15 días. Cuestiones como estas se deciden en Europa y es importante no jugársela… todos y todas queremos un Parlamento Europeo que tenga como eje central las personas y su bienestar. Necesitamos una mayoría de parlamentarios progresistas.

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